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Traje del Santo años 30 |
Hay un dicho popular que dice que "el hábito hace al monje", en este caso al Santo, y todos los triguereños/ñas estamos siempre pendientes de su/s trajes.
El traje que siempre vi de pequeño a San Antonio Abad data de los años 30, donado por Dª. Antonia Macias Belmonte, diseñado con motivos florales por Rodriguez Ojeda y bordado en el convento de Santa Isabel (Sevilla). Este traje sustituía a un primero que tiene una antigüedad de 1862. De este primer traje hay fotos del santo en su antiguo paso y del cual podéis echar un vistazo a las fotos que ya dejé en su día en otra entrada (pinchar aquí).
El traje que veis a la izquierda es el que hemos nombrado de los años 30. Este traje fue restaurado recientemente, junto con el anterior, debido al deterioro por los años y la exposición del mismo en las procesiones anuales. Es también el que luce el santo normalmente durante su estancia en la capilla. La constante en todos los trajes del Santo es el color: granate o burdeos (según veamos cada uno los colores).
En el año 1998 creo recordar (que alguien me corrija de no estar en lo cierto), San Antonio Abad estreno un traje procesional confeccionado esta vez en talleres de bordados locales. Este nuevo traje que el Santo solo utiliza en las procesiones anuales recoge entre los motivos ornamentales el reconocimiento de su santidad por parte de la iglesia católica, el simbolismo de la fiesta que lo envuelve y la alusión a Egipto, lugar donde nació, y a Trigueros, pueblo que le profesa esta devoción.
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Escapulario del nuevo traje |
El escapulario, de estilo renacentista, está flanqueado por un galón de nuestra armada con incrustaciones de pedrería. El motivo superior es una cartela con la Encomienda. El motivo inferior es un jarrón con espigas, uvas, olivas y dátiles, símbolos de Trigueros y Egipto.
La capa lleva como remate inferior una guardilla con piedras, rubíes y tallas esmeraldas, de clara inspiración egipcia. El remate delantero, o superior, configurado por dos estolas (dignidad concedida por la iglesia a los Grandes Santos) y rematados por galones también de nuestra armada e incrustaciones de pedrería de estilo renacentista. Lleva cuatro tondos con las imagenes en seda y marfil de San Pablo ermitaño (compañero de nuestro Santo), de San Atanasio (el cronista de su vida) y de San Antonio de Padua y San Agustín (continuadores de su labor). El interior de la capa está configurado con elementos barrocos y espigas, destacando una cartela central con un dolmen, una torre y una pirámide, y seis cartelas bordadas en oro y seda, con la simbología de nuestra fiesta: El cuervo, la campana, el libro, el fuego, el pan y el cerdo. En la capucha reluce entre dátiles el "Sol de Egipto".
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Taller de bordado del nuevo traje de San Antonio Abad |
El tejido, terciopelo de Lyon en granate (o burdeos), bordado en hilos de oro de la mejor calidad. El autor del diseño y la realización, cuyas obras forman parte del tesoro de la Hermandad de la Victoria, la Cinta, los Mutilados, Santa María Salomé, las Cruces de Bonares... entre otros, es el onubense Rafael Infante.
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Detalle del bordado |
A este último traje le tengo bastante cariño personal por un motivo. De el pude conseguir un trozo restante en la confección, y que me lo regaló una persona que trabajó en la confección del mismo. Este trozo siempre lo llevé en las ocasiones que me calzé la taleguilla en el interior de la misma, justo en el triangulo de escarpa del lado derecho. Casualmente la taleguilla, a pesar de llevar golpes y derrotes en ese lado nunca se rompió. En el lado izquierdo se rompio en varias ocasiones. ¿Casualidad?...no lo sé.
Un saludo.
Fuentes: artículo publicado en la revista de San Antonio Abad del año 1998. Autor desconocido.
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Detalle trasero de la capa de San Antonio Abad |